Concierto “Del objeto al paisaje II”

II Congreso Internacional: Espacios sonoros y audiovisuales-JIEM 2014
Concierto: “Del objeto al paisaje II”
Obras de Bernard Parmegiani, Sergio Luque, José Luis Carles y Cristina Palmese, Ricardo Atienza, Luis Robles y Barry Truax
Auditorio 400 del Museo Nacional de Arte Reina Sofía, 4 de Diciembre de 2014, 19:30 h.

El pasado jueves 4 de Diciembre, a las 19:30 horas, tuvo lugar en el Auditorio 400 del MNCARS el segundo concierto de las 20ª Jornadas de Informática y Electrónica Musical, en el marco del II Congreso Internacional Espacios Sonoros y Audiovisuales: Experimentación sensorial y escucha auditiva.

imagen-prensa-info-general5_0Auditorio 400 (©Museo Nacional de Arte Reina Sofía)

Al patio de butacas del auditorio acudieron —algo más de un tercio de las localidades del auditorio— personalidades del mundo de la música, ponentes del congreso, profesores y alumnos de la Universidad Autónoma de Madrid, además de los propios organizadores: Adolfo Núñez, José Luis Carles y Marisa Luceño. En palabras del propio Núñez recogidas en el programa de mano, era “un concierto dedicado a la memoria de Bernard Parmegiani, gran maestro de la música electroacústica, que murió hace un año”.

Como era lógico por la dedicatoria, el concierto se abrió y se cerró con la obra maestra de Bernard Parmegiani La creación del mundo: Moins l’infini. Esta obra es una alegoría al origen de los tiempos. El primer movimiento evoca el principio de la tormenta y el caos donde emplea una una amplia gama de microsonidos, creando una tensión y un sonido que van en aumento, simulando los choques de las partículas y los átomos. Le siguió la obra de Sergio LuqueSurveillance, donde todos los sonidos son sintetizados y filtrados mediante síntesis granular, estocástica, algorítmica, por medio del programa Supercollider.

Tras ello se escuchó la pieza de José Luis Carles, Lazos temporales, que había creado una gran expectación ante el preestreno en el Centro Superior de Investigación y Promoción de la Música (UAM) una semana antes. Desde mi punto de vista y por parte de algunos asistentes, perdió grandiosidad, ya que la semana anterior fue interpretada en directo con los electrosonidos producidos por José Luis Carles mezclados con el piano, interpretado por Jean Pierre Duppy y Rafael Vargas, la voz de Mónica García —con texto de Lola M. Goytre—, y las imágenes de Cristina Palmese, bajo la supervisión técnica de sonido y audiovisual de Juan Camilo Sánchez y Luis Felipe Camacho. De ahí que la interpretación que se llevó a cabo en el Auditorio 400 quedará pobre con solo la proyección de las imágenes del proceso de elaboración de la obra y el sonido grabado el día del estreno. Anécdotas aparte, esta obra es la fusión entre electroacústica (piano y sonidos creados en directo), la voz y la imagen con el fin de mostrar la conjunción y el ensamblaje de estas artes y que tiene como nexo de unión el sonido y la imagen.

Posteriormente, le llegó la hora a compositor Ricardo Atienza —que ya es la segunda vez que repite en este congreso, dos años atrás presentó otra composición— con su obra Stckhlm kalejdoskop, en la que pretende conseguir la escucha flotante que experimenta el ser humano en su día a día en el espacio urbano, por medio de la yuxtaposición de distintos sonidos entre sí y de una forma anárquica. La obra fue compuesta mediante el programa Pure Data junto a unas aplicaciones creadas por Atienza.

Hubo un breve receso mientras se colocaba sobre el escenario con clarinete en Mi b el joven Marcos Llorca para interpretar la obra de Luis Robles, M-Obelisk Hoquetus. Una pieza que, a pesar de la magnífica interpretación de Llorca, se quedó escasa para un público exigente por el sonido electrónico que salía por los altavoces. La pieza estaba compuesta de forma algorítmica, excepto la cadencia del solista, donde se mezclan distintos elementos melódicos y con una clara reminiscencia al periodo del Clasicismo.

Luego le siguió la obra de Barry Truax, Hearth and Steel for 8 digital soundtracks. Una composición que evoca el paisaje sonoro de los astilleros del pasado siglo. La mezcla y sintetización del sonido de Truax es majestuosa y cargada de una gran fuerza que llamó la atención de los asistentes.

Para clausurar el concierto, como no podía ser de otra manera volvió a sonar el movimiento “Réalité” de La creación del mundo, del homenajeado Bernard Parmegiani.

Fco Javier Amaro Meco

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