El violoncello antes de Bach

El violoncello antes de Bach, Festival “Clásicos en verano”
Guillermo Turina (violonchelo barroco)
Iglesia San Pedro Apóstol, Torremocha de Jarama, 25 julio, 19:00 h.

Guillermo Turina

Entre los meses de julio y agosto se ha celebrado la XXVIII edición de Clásicos en Verano en la Comunidad de Madrid. Al igual que en las ediciones anteriores, lo que se ha buscado con este Festival es hacer llegar la música en directo a pueblos y públicos de la Comunidad de Madrid que generalmente no tienen acceso a este tipo de conciertos. El repertorio ha abarcado desde la Edad Media hasta obras hechas ex profeso para el propio Festival. El entorno en el que se han realizado ha sido en recintos históricos repartidos entre los 51 municipios en los que este año se ha celebrado el Festival.

En esta página queremos destacar el que se celebró el 25 de julio en Torremocha de Jarama, pueblo situado en zona noroeste de la Comunidad de Madrid. En él, el violonchelista Guillermo Turina presentó un programa en el que se hacía un recorrido en la evolución del repertorio de violonchelo solo desde los orígenes del instrumento hasta Johann Sebastian Bach. El concierto se realizó en la iglesia San Pedro Apóstol, construida alrededor del s. XIII, la cual conserva su cabecera mudéjar, y en el interior restos de pinturas murales románicas del s. XIV, lo que hizo que la escucha resultara aún más interesante debido a su entorno.

Antes de comenzar a interpretar a cada compositor, Guillermo Turina hizo una pequeña introducción pedagógica de las obras que iba a tocar, hablando de la evolución que se iba produciendo a lo largo de la historia, lo que hizo que el público pudiera disfrutar más del concierto, al ir comprendiendo ciertos aspectos técnicos. Éste comenzó con dos ricercares de Domenico Gabrielli, el cual, según la mayoría de fuentes, fue con toda probabilidad el primer compositor que puso al violonchelo como protagonista en una obra musical. En estas obras, al igual que en las de Domenico Galli, se observa cómo hay una búsqueda melódica y armónica con la intención de encontrar un lenguaje propio para el instrumento. Con estas obras se dan los primeros pasos con el violonchelo como protagonista.

A continuación se pudieron escuchar tres toccatas de Francesco Paolo Supriano, el cual, a pesar de su origen italiano está relacionado con España, ya que en 1708 fue nombrado primer violonchelo de la Real Capilla de Barcelona. De hecho, el primer documento  español en que se encuentra el término “violoncello” es el legajo en el que aparece reflejada la contratación de Supriano para la Real Capilla de Barcelona. En estas obras, al igual que en los Capriccios de Joseph-Marie-Clément Dall’Abaco que también se interpretaron, encontramos un salto técnico considerable en comparación a las primeras obras. En ellas Guillermo Turina destacó no sólo por su solvencia técnica, sino también por encontrar una extraordinaria expresividad, en la que las obras no sólo se mostraron como meros ejercicios, sino como obras con un gran contenido.

Finalmente el concierto se cerró con Johann Sebastian Bach y una de sus suites para violonchelo solo, como no podía ser de otra manera, dado el título del concierto. En esta ocasión se pudo escuchar la Suite nº 2 en Re menor BWV 1008. No se podía dar un broche mejor a un concierto de estas características que con una música tan monumental como la de las danzas que forman esta suite. En ellas Guillermo Turina dio lo mejor de sí, destacando sobre todo el Preludio y la Sarabande. En ésta el intérprete sacó sonidos en piano de una gran sutileza y calidad, cargados a la vez de un gran contenido espiritual, el cual exige esta danza.

Celebramos que haya tenido ocasión un año más el Festival Clásicos en Verano en la Comunidad de Madrid, pudiendo así fomentar la música clásica a través de conciertos de gran calidad en lugares en los que no es frecuente escuchar esta música en directo. Esperamos que se sigan celebrando en años venideros y que mantengan el nivel ofrecido hasta ahora.

Javier Martínez Luengo

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