Unas jornadas dedicadas a la música africana

Los días 19 y 20 de noviembre tuvieron lugar en la Universidad Pompeu Fabra las Jornadas de Música Africana, dirigidas por Isabela de Aranzadi, en colaboración con el Institut Catalunya-Africa y el Institut Universitari de Cultura (UPF). En este encuentro académico ha cobrado un papel fundamental el análisis, la reflexión y el estudio de las influencias de las músicas africanas en la música popular de nuestros días.

cartel jornadasCartel de las Jornadas

Las Jornadas se han estructurado en sesiones de mañana y de tarde. Las sesiones matinales se han centrado en las comunicaciones de diferentes investigadores y expertos: Repertorios infantiles Bassari, Bedik y Malinke (Kedougou, Senegal): un modelo pragmático de simbiosis didáctico-científica, de Polo Vallejo; Música africana. Traspasando fronteras coloniales en África central y el Atlántico negro, de Isabela de Aranzadi; Los tambores batá: ritual y música en la santería de Cuba, de Victoria Elí; y Los hilos de la memoria. Buscando el origen de la cumbia en el país de los Carabalí, de Leonardo d’Amico. Seguidamente tuvieron lugar dos mesas redondas a cargo de los ponentes de cada sesión: La danza ivanga de algunas poblaciones del África central y Travesía africana a través de la música en África. Fueron asimismo presentadas las Actas de las Jornadas de Arte Africano, Primitivismo y Modernidad. Guinea Ecuatorial y Modest Gené, el primer volumen de la Colección de estudios y textos africanos del Institut Catalunya Àfrica.

En las sesiones vespertinas se procedieron a las presentaciones de los libros Cómo se habla, se escribe y se lee el ndowe de Andrés-Ngangwé Ikuga Ebombebombe, segundo volumen de la Colección de estudios y textos africanos del Institut Catalunya Àfrica e  l’Illa de Bioko: Arquitectura Viscuda, de Laida Memba Ikuga, actividades realizadas en el Reial Cercle Artísitic de Barcelona, con una intervención de Betty Akna, interpretando música ndowe.

Como cierre a las Jornadas se realizó el Taller de Música “Toca y Canta” a cargo de Ignasi Coromina, en la Casal de Joves Palau Alòs, dirigido a músicos profesionales y amateurs interesados en los fundamentos de la música africana moderna.

Cynthia Piris

Anuncios

“Cómo preparar con éxito un concierto o audición” de la mano de Rafael García

El pasado mes de noviembre, tuve la ocasión de acudir a la presentación del libro “Cómo preparar con éxito un concierto o audición”, que tuvo lugar en la biblioteca del Real Conservatorio Superior de Madrid.

rafaelgarciaRafael García durante una de sus clases

Rafael García, profesor de técnica Alexander en el Conservatorio Superior de Zaragoza y doctor en psicología, expuso las líneas generales de su última publicación, ante los numerosos e interesados discentes. El libro se divide en dos partes. En primer lugar, aborda los aspectos necesarios para implantar un estudio diario eficaz, basado en la preparación psicológica, de vital importancia para el intérprete. En la segunda parte trata las interferencias físicas y psicológicas que pueden aparecer en el momento de la actuación (temblor, rigidez, etc.).

Debemos plantearnos si usamos el cuerpo y la mente de la misma forma al estudiar que al actuar. ¿Respiramos igual? Sin duda, en la mayoría de casos, esta pregunta es retórica. Deberíamos aprender a destensar los músculos y mantener la conexión entre el cuerpo y la mente para así evitar en la medida de lo posible estas “interferencias”. Para ser capaces de acercarnos a nuestro potencial de rendimiento, transmitir y llegar al público, la pieza a interpretar debe llegar a ser una parte orgánica de nosotros mismos. Llegar a este punto requiere tiempo y esfuerzo.

Como dejó constancia García, la confianza en nosotros mismos no es espontánea, hemos de conquistarla. Mediante la psicología cognitiva podemos desarrollar habilidades y profundizar en aspectos interpretativos. El concepto de práctica deliberada está encaminado a obtener unos objetivos específicos. Hemos de adentrarnos en el mundo de lo artístico. La parte de nuestro cerebro que está pendiente de los movimientos quedará liberada tras la práctica, pudiendo centrarnos en detalles más musicales.

El método de estudio propuesto se compone de una autoevaluación centrada en los ámbitos: sonoro (afinación), corporal (movimientos libres, evitar la rigidez) y mental (actitud positiva o neutra y mantener la concentración). Otro punto importante es identificar los aspectos mejorables. Podemos tener en cuenta lo que Rafael denominó el “canon de excelencia”, reuniendo una serie de grabaciones, buenas versiones de intérpretes que tomemos como referentes, ideales a los que acercarnos y en los que inspirarnos.

Asimismo, si somos capaces de ser conscientes del momento en el que perdemos la concentración y aislamos los pensamientos que lo desencadenan, será mucho más fácil “corregirnos”. Como diría Mimi Zweig, “los errores no son buenos ni malos. Son información. Deberíamos ser más neutros, no hacer juicios de valor unidos al componente emocional”. Existe una tendencia a “engancharse” emocionalmente al error. Nos repetimos mentalmente mensajes críticos y catastrofistas. Si conseguimos evaluarnos de forma neutra, constructiva, podremos evitar el nerviosismo. Hay que tratar de ver el error como algo a superar.

A partir de estas evaluaciones, aparecen los objetivos de mejora, que implican compromiso y revisión. Los objetivos, deberían ser sensatos, alcanzables y concretos. También la motivación juega un papel muy importante; si nutrimos nuestra mente de “éxitos conseguidos” conseguiremos activar los procesos de regulación del pensamiento. Al respecto, Rafael citó al célebre violonchelista Pau Casals, al que le preguntaron por qué seguía estudiando con noventa años. “Estudio porque siento que hago progresos”, contestó sabiamente. El sentimiento de auto eficiencia es muy gratificante, y deberíamos aprender a motivarlo en los estudiantes, especialmente en los niños.

Portada del libro

Concluyendo así la exposición de las ideas contenidas en la primera parte del libro, dio paso a un segundo bloque centrado en la preparación psicológica del intérprete.

Si tuviésemos que explicar qué es el rendimiento, podríamos plantear una sencilla ecuación:

Rendimiento = Potencial – interferencias.

¿Cómo podemos reducir estas inoportunas interferencias como la rigidez muscular? El estado de máximo rendimiento se alcanza cuando el nivel de activación físico y cognitivo es moderado y no nos encontramos nerviosos ni pasivos. La adrenalina en sangre genera una sensación de alerta que desencadena varios procesos, entre ellos el afán por triunfar, conectar con el público. En el otro extremo estaría la apatía, la incapacidad de comunicar a la audiencia. Hillary Hann afirmaba que “La adrenalina me permite estar calmada y atenta, concentrada”.

Hay que tener en cuenta el llamado “fenómeno de evitación de síntomas aversivos”; cuando entramos en el bucle del nerviosismo y tememos quedarnos en blanco o fallar, estamos dando el poder a nuestros pensamientos y distrayéndonos del objetivo fundamental. Para escapar de esta espiral hay que localizar el antecedente de la emoción y concentrarnos en la respuesta emocional que realmente queremos dar. Deberíamos razonar y llegar a la conclusión de que el resultado final dependerá de la forma en que valoremos la situación. ¿Es un reto? ¿Puedo crecer ante la adversidad? .

Tal y como manifestó García, nuestro diálogo interno está regido por las estructuras de pensamiento que ponemos en marcha. Estas se componen de nuestras creencias, la actitud ante los retos, nuestras metas y juicios de valor. Las emociones positivas como la activación positiva (energía) nos aportan un mayor control sobre nosotros mismos, pero en contrapartida, el miedo nos desestabiliza. Hay personas más propensas a la ansiedad por diversos motivos, entre otros su elevado perfeccionismo: Pau Casals, María Callas o Jean Sibelius tuvieron dificultades para tocar en público.

Las variables situacionales también son determinantes: existen ciertos  estresores como la excesiva exigencia de obras para las que no estamos preparados, tener que hacer un solo o ser grabados. El equilibrio está en el punto medio entre la búsqueda de la excelencia (motivación y evitar el fracaso).

Tras la presentación del libro, tuve la oportunidad de entrevistar a su autor. Esto es lo que nos contó:

¿Cómo surgió la idea de escribir este libro?

Desde pequeño me interesó este asunto; mi padre era violinista en una escuela valenciana, pero él se formó de forma autodidacta. Observé la gran importancia de saber estudiar y motivar al alumnado. Afronté la tarea con muchas ganas e ilusión. Partí de mi tesis doctoral sobre procesos de regulación del pensamiento en músicos. He disfrutado mucho del proceso de escritura.

Como profesor, ¿cómo se ayuda a un alumno a preparar un concierto o examen?

Pienso que en cada clase hay que trabajar con una actitud sana, abierta y positiva. El objetivo es dominar la obra. El profesor tiene la llave hacia la mejora. Trato de evitar las actitudes hipercríticas, perfeccionistas y exigentes, que son semillas del pánico escénico. Hay que enseñar al alumno a enfatizar en lo que sabe hacer.

¿Qué aconsejaría a los jóvenes concertistas?

Que no descuiden el estudio. Desde las primeras fases deben plantearse que lo que están ensayando está pensado para ser oído por los demás, activando así los procesos de comunicación y expresión. Enfatizando lo positivo de una actuación, conseguimos olvidarnos de nosotros mismos, dejando a un lado la inseguridad. Podemos dirigir nuestras energías repitiéndonos mentalmente: “Si sale mal, el resultado no es representativo de como soy yo como músico ni como persona”. La visualización es un arma muy poderosa. Si conseguimos hallar el equilibrio entre la auto comprensión (¿qué me pone nervioso?) y la práctica (superar la tendencia al agobio). Nuestra mente logrará evadirse de los estresores y sus mecanismos de lucha o huida (sudoración, temblor…). Debemos tener en cuenta que estas reacciones son muy comunes y mediante la aceptación conseguiremos detener la “bola de nieve” de los síntomas aversivos.

¿Qué consejo daría a los estudiantes o músicos que estén pasando por una crisis personal y no quieran seguir tocando?

Han de recuperar y redescubrir el amor por la propia música. Recordando las emociones y sentimientos que han sido sepultados por decepciones. La música tiene esa capacidad de generar sentimientos positivos. La música es disfrute. Hay que encarar el rechazo, conocerse a uno mismo y buscar otros cauces; por ejemplo, el canto. Ensalzando lo que nos aporta personalmente más que la repercusión de la música, conseguimos una experiencia gratificante.

Sabias palabras las de Rafael García. Fue una suerte poder hablar personalmente con él y atender a la presentación de este libro que os recomiendo encarecidamente.

Amanda del Rey

Cuando los secundarios sí fueron “poesía”

TURANDOT. Giacomo Puccini
Intérpretes: Andrea Bocelli, Jennifer Wilson, Jessica Nuccio, Alexander Tsymbalyuk.
Cor de la Generalitat Valenciana.
Orquestra de la Comunitat Valenciana.
Director: Zubin Mehta.
Fecha de lanzamiento: 31 de julio de 2015.


Carátula del CD

Turandot, la gran ópera inacabada de Puccini, se corresponde con el glorioso ocaso de la gran ópera italiana. El profundo pesar por la muerte de Liù, que tanto estremeció a su creador, nos llega hoy de la mano de Zubin Mehta y del sello DECCA Classics en una grabación que incluye el finale que compusiese Franco Alfano. En los papeles protagonistas nos encontramos con el tenor Andrea Bocelli -la gran estrella, sobre el papel- como el príncipe tártaro Calaf, la soprano dramática Jennifer Wilson en la piel de Turandot, la soprano lírica Jessica Nuccio como la esclava Liù y el bajo-barítono Alexander Tsymbalyuk representando a Timur, el padre de Calaf.

La Orquesta de la Comunitat Valenciana, magníficamente guiada por el director indio, ha rubricado uno de sus mejores trabajos junto al más que sorprendente Cor de la Generalitat Valenciana, quienes han sostenido el peso de toda la ópera erigiéndose como uno de los grandes conjuntos actuales del panorama no sólo español, sino internacional. Mehta, en “su” Turandot, parece dejar un buen recuerdo de su despedida de la dirección musical del Palau de les Arts Reina Sofía tras diez años de carrera. Realmente consigue un resultado orquestal y coral que pocas versiones han logrado, erizándonos la piel en varias ocasiones, emulando la mítica grabación de 1973 con el mejor elenco que se haya podido reunir nunca: Pavarotti, Sutherland, Caballé y Ghiaurov. Refleja nítidamente el temor del pueblo hacia Turandot, el fatalismo cuando se compadecen de la pobre Liù en un lúgubre y sombrío “Liù poesia” final. ¿Pero por qué no termina de llegar al nivel de la versión de 1973? La respuesta está en la interpretación de los solistas.

Andrea Bocelli, quien da vida a Calaf, tiene un timbre inadecuado y falto de fuerza para este papel. Recuerda más a un cantante de arias “populares” que al cantante de ópera de honda seriedad. Cierto es que su “Nessun Dorma” es correcto, repleto de matices y muy llamativo, pero su papel en el resto de la ópera no alcanza el grado requerido para el dramatismo del personaje. Se ha de recordar que Bocelli es realmente un cantante pop, con innumerables dotes operísticas, pero con una voz que no alcanza la exigencia de Puccini para el héroe Calaf. Es innegable el esfuerzo que realiza por alcanzar su sueño, tal y como lo ha expresado en más de una ocasión, de desligarse de la música pop para abordar estos papeles operísticos. Su Calaf se aleja, irremediablemente, del logrado Rodolfo que interpreta él mismo de La Bohème.

La otra protagonista que zozobra, aunque de manera menos notoria que el tenor toscano, es la norteamericana Jennifer Wilson. La dificultad melódica de su papel se resuelve de forma correcta, aunque sin fuerza, como su colega Bocelli, no acabando de profundizar e interpretar al personaje. Turandot es una princesa china, hija del emperador Altoum, con carácter vehemente, gobernado por el dolor y el miedo a que algún hombre pueda poseerla. Dicho temperamento, por una parte, debe enamorar al espectador por la energía desprendida, al igual que consigue con los príncipes que deciden arriesgar su vida por conquistarla. Sin embargo, Wilson no causa ningún temor y queda lejos de otras grandes Turandot como Maria Callas, Montserrat Caballé –cuya interpretación en 1977 ha entrado en los anaqueles de la historia musical del siglo XX-, Birgit Nilsson, Ghena Dimitrova o Kiri Te Kanawa.

Una de las grandes sorpresas de la grabación es el bajo-barítono ucraniano Alexander Tsymbalyuk en su papel de Timur, el exiliado rey tártaro y padre de Calaf. Se trata de una espectacular, soberbia y excepcional actuación con toda una gama de colores oscuros que atrapan al oyente y, pese a sus contadas intervenciones, está presente en el subconsciente general durante toda la obra hasta un “Liù! Liù! Sorgi! Sorgi!” estremecedor. Quizás afirmar que se trate de la mejor representación lírica jamás realizada de este papel sea una exageración, pero no hay duda de que estamos ante una de las mejores.

En igual medida, Jessica Nuccio, la presente Liù, construye el papel más importante de la obra, adquiriendo paulatinamente protagonismo y ensombreciendo a Turandot. Su interpretación del aria “Tu che di gel sei cinta” es simple y pura poesía, tanto como el personaje requiere para interpretar a quien no encuentra otra solución salvo el suicidio para darle a su amado la felicidad que tanto ansiaba y librarle de la muerte. La voz se presenta clara, con un vibrato suave y poco marcado, dándole un carácter sensible y delicado. Aunque se trate de uno de los papeles de Puccini más complicados de interpretar, semejante al de Mimí o Cio-Cio-San, consigue solventarlo con lucidez y claridad.

El resultado final, si nos dejamos llevar por una crítica estrictamente musical, no es del todo satisfactorio en las interpretaciones de Calaf y Turandot, los dos personajes sobre los que gira la obra. Optamos por una escucha relajada, sin entrar en profundidad en detalles más técnicos, y centrándonos en los personajes secundarios y el acompañamiento coral y orquestal. De esta forma se escuchará una versión lograda, incluso, con determinados momentos de verdadera pasión y dramatismo. Turandot no sólo es el “testamento musical” de Giacomo Puccini, su mayor ópera en toda su expresión artística, sino también es el legado que deja Mehta en Valencia. En definitiva, en esta Turandot los secundarios sí fueron “poesía”.

Daniel Quirós Rosado

Análisis Musical en la Autónoma: Cursos de verano 2015

En el marco de los Cursos de Verano organizados por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) en este año 2015, el curso “Análisis musical II” que tuvo lugar en el El Pósito Real (Ciudad Real) en el Campo de Criptana los días 1, 2 y 3 de julio bajo la dirección de la Prof. Ana Vega Toscano, reunió por segundo año consecutivo a numerosos músicos de la talla de Manuel Angulo, Lola Fernández, Adolfo Núñez, entre otros, y alumnos de varias disciplinas para abordar el amplio campo del análisis musical en sus distintas facetas. El curso constó de siete ponencias y dos mesas redondas. La idea primordial de este encuentro fue dotar a los asistentes de las claves para entender e interpretar la música, de los métodos y aplicaciones del análisis musical, del análisis musical y sus modelos, del análisis y la pedagogía, así como el análisis y la experimentación musical.

Vista desde el Cerro de la Paz de los molinos de viento de Campo de Criptana

El acto fue inaugurado por la directora del curso, Ana Vega Toscano, con una estupenda charla sobre su amplia experiencia en los medios de comunicación, y cómo ha utilizado esta experiencia para el análisis musical en sus distintas formas de comunicación, tomando como base el enorme bagaje cultural y polifacético que tiene como musicóloga, pianista y periodista.

El primer día tuvimos la oportunidad de contar con las magníficas ponencias de Lola Fernández Marín y José Ignacio Sanjuán; al término de la jornada hubo una mesa redonda en la cual debatieron Manuel Angulo López-Casero, el cual fungió como moderador, Germán Labrador, Victor Pliego y Ana Vega Toscano.

Durante su ponencia, Lola Fernández nos introdujo en el lenguaje de la música flamenca, a través del estudio de sus elementos rítmicos, melódicos, armónicos y formales, y nos dotó de una gama de terminología flamenca con su correspondiente en el lenguaje académico. José Ignacio Sanjuán, musicólogo y profesor del Conservatorio Superior de Danza María de Ávila (CSDMA), nos ofreció un acercamiento a las formas y estructuras del ballet en el siglo XIX, a través de las estructuras musicales y coreográficas del ballet romántico y clásico. Finalmente, en la mesa redonda titulada “Músicas para la escena: un análisis mixto”, se abordó el estudio del mundo audiovisual a partir de la puesta y dirección escénica, y durante la cual, los miembros de la mesa disertaron sobre la música para la escena en sus distintas vertientes y los elementos que se encuentran en el arte sonoro. Realizaron un paralelismo de las funciones de la música, el cine y el teatro, abordándolo a partir de tres aspectos fundamentales: caracterizar o ambientar la escena, cómo estructurarla y cómo representarla. Concluyó Víctor Pliego, explicando la puesta en escena del espectáculo en vivo, con un análisis de la estructura, estética, metrónomo, plantilla y secuencia (análisis mixto) y de la producción, creación, interpretación, tecnología y difusión (coordinación de gremios).

El segundo día de trabajo estuvo a cargo de Enrique Igoa Mateos y Alicia Díaz de la Fuente, ambos profesores del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid (RCSMM). El primero, nos ofreció un acercamiento bibliográfico del análisis musical contemporáneo, con la intención de presentar los antecedentes, conceptos y categorías de la teoría musical, las técnicas de composición y análisis, la retórica musical y la semiótica, la función de la música a partir de los parámetros musicales y la forma, y la implicación-realización a través de teóricos como Palisca, Bent, Molino, Nattiez, Narmour, Meyer, entre otros.

Los profesores junto a los alumnos del Curso (©campodecriptana.es)

La compositora, nos sumergió en el mundo del análisis musical entendiéndolo no como un fin, sino como una herramienta para entender cómo está organizada la música, valiéndose del análisis de la pieza Träumerei, que pertenece al ciclo Kinderszenen, Op. 15, N. 7 de Robert Schumann. Dicho análisis se realizó a partir de la contextualización de la obra, determinando la estructura de la pieza (análisis formal), señalando sus elementos constitutivos, la función que desempeñan, y estableciendo las interrelaciones entre los distintos ámbitos analíticos (formal y armónico); ello, expuso la compositora, con la finalidad de “analizar para saber interpretar”.

La jornada concluyó con la mesa redonda “El análisis en la enseñanza musical”, en la que discurrieron los ponentes sobre la experiencia de cada uno en el ámbito del análisis musical durante su formación profesional y el estado de la materia en el ámbito universitario y conservatoriano actual, considerando Alicia Díaz, Enrique Igoa, y Victor Pliego que ésta es una herramienta indispensable en la formación musical de todo artista.

El curso concluyó con las magníficas ponencias del musicólogo Germán Labrador y el compositor Adolfo Núñez, ambos profesores de la UAM. Germán Labrador, especialista en música barroca, nos introdujo en las estrategias analíticas de dicho periodo, situándose en el barroco tardío (1680-1750). Estableció las pautas para el análisis de la música del último barroco a partir de la secuencia, el orden audible e inaudible y la expansión continua, siendo ésta  una ponencia con gran versatilidad y dinamismo.

2015-07-03 clausura curso uam2Ana Vega Toscano en la clausura del curso (©campodecriptana.es)

Por último  Adolfo Núñez, compositor e ingeniero industrial, nos sumergió en los conceptos y terminología aplicada al análisis de la música electrónica en vivo, utilizando una metodología que estudia a la obra como objeto y calificando como la principal guía de análisis a la audición (análisis estésico). Expuso la clasificación de los tipos de procesamientos, así como la modificación de la estructura del espectro, ubicando la apreciación de la tecnología en relación con las artes.

El acto fue clausurado por el alcade criptanense Antonio Lucas-Torres, junto a la directora Ana Vega Toscano y el compositor Manuel Angulo, procediendo a la entrega de diplomas a los alumnos asistentes. Ana Vega Toscano agradeció a nombre de la UAM la acogida y colaboración del consistorio criptanense en el desarrollo de la segunda edición del curso “Análisis Musical II”, esperando poder compartir esta experiencia el próximo año.

Epifanía Abascal Sherwell S.

Exposición “Antonio Romero y Andía. Editor, inventor y clarinetista”

El Real Conservatorio Superior de Música de Madrid nos ofrece dos exposiciones sobre el clarinete y la figura del inventor, editor y clarinetista Antonio Romero y Andía. Con motivo del bicentenario de su nacimiento, podremos disfrutar desde abril hasta julio de la colección de documentos bibliográficos y clarinetes históricos que custodia la citada institución.


El Real Conservatorio Superior de Música de Madrid (©Federación de Asociaciones Ibéricas de Compositores)

“Entre las joyas de la exposición podemos encontrar un clarinete sistema Romero y otro fabricado por Adolphe Sax en 1843”

La figura de Antonio Romero es célebre por su gran contribución al mecanismo del clarinete. Estudió los distintos sistemas europeos y desarrolló un nuevo modelo que mejoraba la calidad del sonido y facilitaba la ejecución. Fue competidor de los más ilustres representantes del mecanismo actual del clarinete (Müller, Klosé, Buffet) y estaba al corriente del sistema Boehm, que sería el que usarían definitivamente los clarinetistas. Este último se basaba en una serie de anillos móviles usados con éxito en el mecanismo de la flauta travesera; mecanismo que aún en la actualidad no supera algunas limitaciones como la ejecución de determinados trinos y notas. Estos problemas quedaban totalmente resueltos en el sistema Romero. Asimismo, fue una gran personalidad para el mundo cultural de su época: era miembro de la Real Academia de Bellas Artes, redactor en la Gazeta musical, y favoreció una renovación pedagógica musical publicando varios métodos propios y de otros compositores.

Con motivo del bicentenario de su nacimiento, podremos disfrutar desde abril hasta julio de la colección de documentos bibliográficos y clarinetes históricos (entre ellos un clarinete sistema Romero) que custodia el Real Conservatorio de Música de Madrid. En la Biblioteca se exponen obras que donó el propio Romero a dicha institución y que ponen en evidencia su profunda vinculación con el centro, donde ejerció como profesor. Repartidos en cinco vitrinas podremos disfrutar, entre otras cosas, de programas de conciertos que se celebraron en el Salón Romero, el Álbum musical de la Infanta Isabel de Borbón, la disertación presentada por el propio compositor para opositar como maestro de clarinete del Real Conservatorio, y estudios editados por él, así como documentos relacionados con el sistema Romero.

También contamos con la colección de instrumentos reunida por Pedro Rubio Olivares, que actualmente ejerce como profesor en este centro. En el Museo se presentan curiosas fotografías con historia, y maravillas como el catálogo del último constructor de clarinetes sistema Romero que incluye fotografías de los distintos diseños y sus precios. La muestra de instrumentos nos invita a la reflexión sobre la historia del clarinete. La exposición es sumamente completa, ya que ofrece un recorrido por los distintos sistemas: Albert, metálicos, combinados de tres, cinco, seis y ocho llaves, etc.

“Algunas de las piezas de la exposición fueron recuperadas de desvanes”

Entre las joyas de la exposición podemos encontrar un auténtico clarinete sistema Romero, el único que se conserva en España. También se muestra otro fabricado por el célebre Adolphe Sax, que data de 1843 y es un clarinete de valor incalculable por haber pasado por las manos del propio Sax. Asimismo, la exposición también cuenta con un clarinete Clementi y otro de ocho llaves con un sistema muy interesante (F. Bernareggi).

El gran valor de la presente exposición no solo reside en la cantidad de instrumentos que alberga, construidos con multitud de materiales (madera de boj, marfil, ébano, plata…), sino también en la laboriosa tarea de recopilación y conservación que pone de manifiesto. El propio Pedro Rubio Olivares nos hablaba sobre la labor del coleccionista. Realmente se trata de un exhaustivo trabajo de investigación, que aunque apasionante, resulta exigente. Esta exposición abre un espacio a la reflexión, ya que nos hace ser conscientes del escaso valor que en ocasiones se da a lo histórico, y más concretamente a lo musical. Algunas de las piezas de la exposición fueron recuperadas de desvanes o permanecían colgadas en la pared como cualquier elemento decorativo.

Debemos agradecer a personas como el profesor Pedro Rubio, su labor de recuperación, conservación y sobretodo de divulgación al organizar exposiciones como la que nos ocupa, que nos permiten acercarnos a tesoros musicales e históricos que muchas veces pasan desapercibidos.

Recomiendo encarecidamente la visita a la exposición, ¡os encantará!

Amanda del Rey Mateos